sábado, 12 de junio de 2010

Una historia..

Desde mi presentación hasta mi último relato hay cambios. En un principio no se sabía muy bien dónde estaba, qué quería, qué iba a pasar. Pero ahora al empezar a resolverse esos cuestionamientos me surgen otros...¿cómo llegué a comprender esto que me estaba pasando? ¿necesité ayuda porque sola no podía o no tenía la motivación necesaria para intentarlo por mis propios medios? Todavía no logro descubrir que sucedió. Pero así como la vida es una sucesión de momentos, creo poder relacionar todo esto con una experiencia que me ocurrió hace unos años atrás, la cual estimo ya superada, pero me siento con la necesidad de expresarla.
Mi vida transcurría normalmente. Éramos una familia unida, sin demasiados problemas. Yo me encontraba estudiando a unos 150 km de mi ciudad una carrera que me gustaba, que me iba muy bien. Tenía un grupo de amigas increíbles, totalmente leales y desinteresadas. Había comenzado una relación con una persona que parecía tener todo para que yo lo encontrara perfecto.
Hasta aca pareciera que marchaba todo bien, demasiado bien. Pero de a poco ese cuento de princesas y castillos se empezó a desmoronar. Mi familia comenzó a tener una serie de inconvenientes en los que me sentía involucrada. Mi carrera pendía de una cuerda. Mis amigas, siempre estaban, pero yo era quien las abandonaba. Y quien yo creía mi príncipe azul se convirtió en el ogro más temido.
Los problemas me iban absorbiendo. No tenía con quien hablar, con quien llorar. Había mucha gente alrededor, pero en mi mundo estaba sola y ahí empecé a perderme. Mi cuerpo comenzó a experimentar una serie de cambios. Siempre tuve esa especie de complejo de ser "la gordita o rellenita" y cuando noté que mi figura ya no era la misma ocurrió lo que nunca imaginé: la obsesión. Obsesión por el talle menos, por los comentarios de la gente. Y una cosa es estar flaco, pero el problema es no asumirlo. Mi cuerpo se asemejaba cada vez más a un esqueleto de laboratorio, y yo...me veía super gorda. No pasaba un día que no fuera a la farmacia a pesarme, a ver ante mis propios ojos que estaba desapareciendo.
Hasta que algo ocurrió. No pregunten cuál fue el motivo porque les aseguro que hasta el día de hoy lo desconozco. Pero de algún lugar apareció una luz...tenue, pero que con el tiempo fue iluminando esa oscuridad en la que estaba inmersa. Y salí...
Recuperé mi familia, mis amistades, mi vida...recuperé mi sonrisa!!
Y descubrí que de todo se sale, sólo hay que poner el carro en movimiento...

jueves, 10 de junio de 2010

Simple?

Volví. Despues de tanto tiempo, volví. Y con ganas de contar, me leen?
No quisiera distorsionar la información que brinde al principio de este blog, pero puedo asegurarles que con el paso del tiempo descubrí varias cosas.
Comence diciendo que yo tenía una vida simple. Pero, ¿que consideramos simple? Acaso la vida no es una combinación de simplezas y complejos? No existe un equilibrio? Así como lo demuestra la figura del ying yang, donde en todo lo bueno siempre va a haber algo malo y de manera contraria, en todo lo malo podemos encontrar algo bueno. El ser humano es una rara mezcla entre este debate entre lo simple y lo complejo.
Hasta hace muy poco tiempo creí ser una persona muy simple. Pero ¿quién soy? ¿quién soy yo en realidad? Muchas cosas...pero soy parte de un todo. Un todo que tiene fortalezas y debilidades; sencillez y complejidad; inocencia y picardía...
Ahora si me preguntan ¿sos simple? Podría llegar a dudarlo, pero con seguridad mi respuesta sería: no te imaginas lo simplemente compleja que soy...